
Los principios humanitarios son el fundamento de las negociaciones en el terreno.
Orientan, apoyan y posibilitan la acción humanitaria, sirviendo tanto de brújula ética como de marco operativo, sobre todo para las negociaciones para el acceso humanitario.
Sin embargo, aplicar y proteger estos principios no es una tarea sencilla.
En primer lugar, el personal humanitario debe desarrollar una profunda comprensión de estos principios. A su vez, aplicarlos requiere encontrar un equilibrio entre la complejidad de los contextos humanitarios y la urgencia de prestar ayuda.
Además, quienes conducen las negociaciones no siempre cuentan con la misma comprensión de los principios y, en algunos casos, tienen definiciones inexactas. Sin un entendimiento profundo de los principios, sus definiciones y sus funciones, su aplicación puede ser incoherente o incluso inexistente.
En consecuencia, el personal humanitario suele tener puntos de vista divergentes sobre cómo deben aplicarse los principios.
El CCHN puso en marcha una investigación para responder a las siguientes preguntas:
- ¿En qué medida comprenden los negociadores y las negociadoras los principios humanitarios?
- ¿Su comprensión ayuda a aplicar los principios humanitarios en las operaciones?
- ¿Cómo el personal humanitario pone en práctica los principios humanitarios en las negociaciones?
Para responder a estas preguntas, el CCHN encuestó a más de 380 profesionales humanitarios con el fin de evaluar en qué medida comprenden y aplican los principios humanitarios en las negociaciones.
Al final de este blog, descubrirás hasta qué punto el personal humanitario comprende los principios, qué definiciones causan más confusión y qué significan estas conclusiones para la aplicación de los principios humanitarios en las negociaciones.
¿Qué son los principios humanitarios?
Los cuatro principios humanitarios fundamentales son:
- Humanidad: La creencia de que el sufrimiento humano debe abordarse dondequiera que se encuentre.
- Imparcialidad: La creencia de que la asistencia debe prestarse basándose únicamente en la necesidad, dando prioridad a los casos más urgentes sin distinción.
- Neutralidad: La creencia de que las organizaciones deben abstenerse de tomar partido en las hostilidades, y
- Independencia: La creencia de que la asistencia debe ser autónoma de los objetivos políticos, económicos, militares o de otro tipo.
Estos principios fundamentales fueron establecidos por primera vez por el Movimiento Internacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja y posteriormente reafirmados en resoluciones de la Asamblea General de las Naciones Unidas y consagrados en numerosas normas y directrices humanitarias.
Por qué son importantes los principios humanitarios
En contextos de conflicto armado y violencia extrema, en los que abundan las facciones y las fricciones entre ellas pueden llevar a una escalada de la violencia, los principios humanitarios sirven a varios propósitos cruciales:
- Proporcionan un marco –para todos los actores implicados– que afirma que el sufrimiento humano debe abordarse allí donde se encuentre, por grave o violenta que sea la situación.
- Enmarcan la labor de las organizaciones humanitarias como imparcial, centrándose en prestar ayuda a los casos más urgentes, sin importar su afiliación.
- Protegen al personal humanitario al posicionarlo como un actor que no toma partido en las hostilidades, permitiéndole entrar en las zonas de conflicto activo como agentes neutrales.
- Ayudan a generar confianza al afirmar que la ayuda humanitaria debe ser independiente de objetivos políticos, económicos, militares o de otro tipo.
Cómo guían los principios las negociaciones humanitarias
Los principios humanitarios sirven de marco ético y operativo para la acción humanitaria, incluidas las negociaciones con grupos armados, autoridades o incluso comunidades.
Si bien su práctica es vital para que el personal humanitario lleve a cabo su labor y garantice el acceso humanitario, su interpretación en la práctica puede suponer un reto. Por esta razón los profesionales humanitarios a menudo necesitan negociar en torno a los principios para ayudar a las comunidades afectadas.
La aplicación coherente de los principios humanitarios puede contribuir a la reputación positiva de las organizaciones. Ser percibido como un socio digno de confianza y fiable puede permitir a los trabajadores humanitarios entablar más fácilmente el diálogo con las contrapartes, y ayudar a construir relaciones a largo plazo con estos actores.
Por último, cuando el personal humanitario comprende correctamente los principios humanitarios y cómo aplicarlos en las negociaciones humanitarias, pueden tomar decisiones asentadas y claras, lo que les permite responder rápidamente a las emergencias y facilitar las operaciones de ayuda humanitaria.
Por qué aplicar estos principios puede ser desafiante
Si aplicar correctamente los principios humanitarios mejora la eficacia operativa y el acceso humanitario, y no hacerlo puede tener graves consecuencias, ¿por qué es tan difícil ponerlos en práctica?
Uno de los principales retos es garantizar que el personal humanitario no sólo comprenda los principios, sino que también los aplique de forma coherente. Para lograrlo, se requiere una sólida formación inicial y continua, lo que puede resultar especialmente difícil para las organizaciones locales con recursos limitados.
Incluso cuando las definiciones de los principios son claras, nuestra investigación demuestra que esto no siempre conduce a una aplicación fluida o coherente. Cuando la interpretación se deja en manos de los individuos, suelen surgir incoherencias y confusión.
Los dilemas prácticos complican aún más las cosas. Por ejemplo, ¿qué significa la neutralidad en una organización cuyo personal está compuesto principalmente por miembros de un grupo étnico local? ¿Cómo puede mantenerse la independencia cuando el financiamiento está vinculado a los intereses de los donantes?
Sin traducir los principios en comportamientos claros y aplicables, quienes negocian pueden tener dificultades para elaborar argumentos y llegar a concesiones que respeten dichos valores a la vez que garantizan el acceso a las poblaciones afectadas.
A los negociadores a menudo les resulta difícil expresar los principios en un lenguaje sencillo y accesible, sobre todo cuando tratan con interlocutores poco familiarizados con el derecho internacional humanitario o el sector humanitario. La aplicación de marcos teóricos a situaciones urgentes del mundo real puede resultar especialmente exigente.
Cuando quienes negocian no comprenden los principios, o reciben poca orientación sobre cómo ponerlos en práctica, pueden ceder ante la presión para aliviar el sufrimiento o volverse excesivamente complacientes, sacrificando líneas rojas esenciales. Tales concesiones no solo ponen en peligro al personal y las operaciones, sino que también sientan precedentes peligrosos para la comunidad humanitaria en general.
El personal que negocia puede socavar inadvertidamente los principios humanitarios en la búsqueda de un acceso rápido en situaciones de urgencia, lo cual pone en peligro la viabilidad a largo plazo de las operaciones y limita aun más el espacio humanitario.
¿En qué medida comprende el personal humanitario los principios?
El CCHN realizó una encuesta entre más de 380 profesionales humanitarios para evaluar su comprensión y aplicación de los principios humanitarios en las negociaciones.
Entre los 10 países más representados, la mitad estaban en África, la República Democrática del Congo siendo la nación más representada. La mayoría de los encuestados eran hombres.
La mayoría de los participantes eran profesionales establecidos, principalmente de edades comprendidas entre los 36 y los 45 años, seguidos de los que tenían entre 26 y 35 años.
Los encuestados trabajan predominantemente para organismos internacionales, incluidas las Naciones Unidas, aunque las organizaciones no gubernamentales nacionales también estaban bien representadas.
Principales conclusiones: Comprensión frente a aplicación
A continuación les presentamos los resultados de la encuesta, entre ellos la medida en que el personal humanitario comprende los principios, qué definiciones causan más confusión, cuáles se malinterpretan con más frecuencia y lo que significa para su aplicación en las negociaciones humanitarias.
1. El principio de humanidad es el más incomprendido
En general, pocos encuestados lograron conectar la dignidad humana y el imperativo humanitario con el principio de humanidad.
No se trata de un problema debido a los contextos nacionales o al tipo de organización únicamente. Nuestros resultados indican que se trata de una laguna generalizada en la formación humanitaria.
En resumen, los encuestados suelen confundir la humanidad y su elemento principal, la dignidad, con la imparcialidad, que se centra en prestar asistencia y protección en función de las necesidades más urgentes.
2. El principio rector es la neutralidad
El principio de neutralidad surgió como el "imán de la confusión" entre los encuestados.
En caso de incertidumbre, muchos optaron por la neutralidad como respuesta preferida.
Por ejemplo, en los casos en que el principio de humanidad era la respuesta correcta, más de la mitad (51,4%) seleccionó erróneamente neutralidad.
Los encuestados también eligieron la neutralidad frente a la imparcialidad en un 42,4% de las ocasiones y frente a la independencia en un 32,1%.
Esta tendencia puede deberse a que los profesionales confunden la equidad o la imparcialidad con no tomar partido, o a que la neutralidad es el principio más mencionado en los argumentos de negociación.
3. La brecha entre la teoría y la práctica
Los resultados revelan un claro desfase entre la comprensión teórica y la aplicación práctica.
Si bien la mayoría de los encuestados demostraron una sólida comprensión de los principios humanitarios, con una puntuación media del 71% en las preguntas de definición, esta familiaridad no se tradujo en situaciones del mundo real, donde las respuestas correctas cayeron a solo el 48%.
La edad se reveló como un factor significativo: los profesionales más jóvenes (26-35 años) obtuvieron los mejores resultados, con un 58,79% de aciertos en los escenarios de aplicación, mientras que los mayores de 56 años obtuvieron los peores resultados, con una media del 47,86%.
El género, sin embargo, no desempeñó un papel significativo; las mujeres respondieron correctamente el 56,29% de las veces, y los hombres el 56,14%.
Casos prácticos
Resultados por países
Los resultados de la encuesta mostraron un sorprendente contraste entre países. En Etiopía y Sudán participó el mismo número de encuestados (24 en cada caso), con un reparto similar entre organizaciones internacionales (60%) y locales (40%).
La comparación reveló diferencias significativas: los participantes de Etiopía obtuvieron una media del 69% de respuestas correctas, mientras que los de Sudán sólo llegaron al 47%.
| País | Puntuación media (%) |
| Etiopía | 69 |
| Yemen | 60 |
| Camerún | 58 |
| Burkina Faso | 56 |
| Nigeria | 56 |
| Siria | 56 |
| Afganistán | 55 |
| República Democrática del Congo | 54 |
| Myanmar (antigua Birmania) | 52 |
| Sudán | 47 |
Si se profundiza más, destacan dos principios. Los encuestados de Etiopía destacaron en la comprensión del principio de humanidad (61% de aciertos), muy por encima de la media de la encuesta (50%).
Por el contrario, los encuestados que trabajaban en Sudán tuvieron dificultades con el principio de independencia, con una puntuación de sólo el 29%.
| País | Humanidad | Neutralidad | Imparcialidad | Independencia |
| Etiopía | 61% | 56% | 48% | 51% |
| Sudán | 37% | 45% | 34% | 29% |
Estos resultados divergentes sugieren que el contexto local puede influir profundamente en la forma de entender y aplicar los principios humanitarios.
Quedan preguntas por responder: ¿Qué papel desempeña el contexto en la interpretación? ¿Influyen los tipos de negociación o los perfiles de contraparte? La próxima fase de la investigación utilizará entrevistas cualitativas para explorar estas diferencias con mayor profundidad.
Resultados por organización
Los encuestados afiliados al Movimiento de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja superaron sistemáticamente a los demás tanto en las preguntas de definición como en las de aplicación.
Sus buenos resultados no se correlacionaron con la edad o el contexto del país, lo que apunta a un factor diferenciador clave: la propia organización.
Otras preguntas y reflexiones
Estas conclusiones plantean varias cuestiones importantes para la comunidad humanitaria:
- ¿Cuál es la brecha entre el conocimiento y la aplicación de los principios humanitarios en la práctica?
- ¿Por qué la neutralidad sigue siendo el principio por defecto, a veces a expensas de la humanidad y la imparcialidad?
El CCHN seguirá investigando estas y otras cuestiones críticas a medida que evolucione nuestra investigación sobre los principios humanitarios y las negociaciones. Si te interesa en colaborar, ponte en contacto con [email protected].
Principales conclusiones
Aplicar correctamente los principios humanitarios no sólo mejora la eficacia operativa, sino que también refuerza el acceso humanitario. Descuidarlos puede tener graves consecuencias para las operaciones humanitarias y la protección de la población civil.
Para garantizar una aplicación eficaz, es necesario que todo el personal humanitario comprenda claramente cada principio, los comportamientos que conllevan y los marcos de toma de decisiones que los ponen en práctica en el día a día.
Nuestra investigación muestra que, aunque la mayoría de los trabajadores humanitarios pueden definir con precisión los principios, a menudo tienen dificultades para aplicarlos, especialmente en situaciones de conflicto.
Existe una tendencia a recurrir por defecto a la neutralidad y la independencia, lo que hace que los principios de humanidad e imparcialidad se articulen con menos frecuencia y se apliquen de forma incoherente. Los negociadores, en particular, pueden confiar demasiado en la neutralidad cuando defienden las necesidades y la dignidad de las comunidades afectadas.
En última instancia, persiste una tensión entre las motivaciones que impulsan la acción humanitaria y las realidades prácticas sobre el terreno. En situaciones difíciles, la conformidad, el acceso y la presencia pueden tener prioridad sobre la defensa de la dignidad y las necesidades de las personas afectadas.
Esperamos que estas ideas sean valiosas. Esté atento a las actualizaciones de la siguiente fase de nuestra investigación.


